Bebiendo cerveza en Alemania

Alemania se suma este año a los post viajeros, junto con Polonia y Portugal. Aquí no vais a encontrar una guía detallada de estilos alemanes ni un repaso a la historia cervecera de ese país. Esa información ya está disponible en otros blogs y en infinidad de fuentes en Internet. Lo que sí vais a encontrar es información general de la parte que visité, casi a ritmo de turista japonés en viaje organizado, y algunas recomendaciones que serán útiles si vais a las mismas ciudades.

En Alemania se producen cada año más de 93 millones de hectolitros de cerveza, según los últimos datos disponibles en la web de The Brewers of Europe. De esta cantidad, 15,7 millones de hectolitros se destinan a la exportación. El consumo anual por persona es de 101 litros, casi el doble de los 51,8 que bebemos los españoles.

Al contrario de lo que ocurre en España, donde unos pocos fabricantes dominan todo el mercado, en Alemania se puede encontrar una cantidad enorme de marcas locales. De hecho, hay casi 1.500 cerveceras en este país. Suelen tener un nombre o un distintivo que hace referencia al lugar del que proceden, como podéis ver en los siguientes ejemplos:

cervezas_logos

Durante el viaje, decidimos hacer campamento base en tres ciudades grandes (Frankfurt, Hamburgo y Berlín), desde las que hicimos excursiones de un día a otras ciudades más pequeñas.

Frankfurt

Las bebidas locales de Frankfurt son el vino y la sidra. Ya sé que aquí estamos para hablar de cerveza, pero no me parece bien mencionar Frankfurt y pasarlo por alto. Es casi obligatorio ir a beber sidra (Apfelwein, literalmente “vino de manzana”) a alguna de las sidrerías de la zona de bares de Sachsenhausen o pedir una copa de Riesling, un vino blanco de la región del Rin muy similar al Albariño.

Desde Frankfurt fuimos a Coblenza, Heidelberg y Colonia. En esta última, probamos la Kölsch, típica de esta localidad. Es una cerveza clara de alta fermentación, con mayor presencia de lúpulo que la Pils pero muy poco amargor. Se suele servir en vasos pequeños y estrechos de 20cl, aunque hay bares que utilizan el vaso de tubo, que tiene más capacidad. También se puede encontrar en botella en tiendas y quioscos.

Hamburgo

Lo mejor para conocer tantas cervezas como sea posible sin necesidad de organizar un viaje dedicado únicamente a este fin es comer o cenar en los Brauhaus. Estos locales fabrican su propia cerveza y además sirven comida. Uno de ellos es Joh.Albrecht, en el centro de Hamburgo. Tienen cuatro cervezas: Messing (Helles), Kupfer (Dunkel), Weizenbier y Craftbeer.

Otro local interesante en esta ciudad es Gröninger, donde se puede beber la cerveza del mismo nombre. Además, tiene una barra en la que se sirve comida al peso.

schuttinger

Para aquellos que busquen algo más moderno, está Altes Mädchen. Tiene un local enorme con grifos de cerveza artesana y referencias en botella, un patio exterior, una tienda y la fábrica de Ratsherrn. Si no vais a facturar equipaje, no cometáis el error de entrar en la tienda “a mirar”.

Las excursiones en esta zona fueron Bremen, Lubeca y Luneburgo. Durante la excursión a Bremen hicimos parada en la cervecería Schüttinger, detrás del edificio del mismo nombre, que a su vez se encuentra enfrente del ayuntamiento. Tienen dos tipos de cerveza, Hell y Red, que no se pueden encontrar en ningún otro lugar. Ellos mismos destacan que su cerveza no está filtrada ni pasteurizada.

Si echáis un vistazo a las cartas de estos locales, veréis que tienen algo llamado Alsterwasser (agua del Alster). Es el nombre que se da a las cervezas mezcladas con refresco.

Berlín

Huid de las Berliner Kindl de colores, por favor os lo pido. Da igual que hayan sacado un sabor nuevo. Lo que podéis hacer es ir al Biergarten de Brlo, justo al lado de la estación de Gleisdreieck. Por lo que me han contado, sólo va a estar allí durante un par de años más, ya que está previsto edificar en el terreno en el que se encuentra. Es mejor pedir la cerveza dentro, porque tienen más grifos. Si os gusta la marca, Brlo también está disponible en supermercados y en muchos bares y restaurantes por toda la ciudad.

A la vuelta de la excursión en Potsdam, fuimos a tomar algo a The Castle, que tiene una selección bastante buena de cervezas artesanas de barril. Es el único local del post sin cocina, en todos los demás se puede comer o cenar.

El último día del viaje había dos opciones: ir a cotillear el nuevo emplazamiento de BrewDog, que anteriormente era la fábrica de Stone, o ir a un Biergarten de toda la vida. Ganó el Biergarten de toda la vida, entre otras cosas porque el otro está en la quinta puñeta y no tengo muy claro si el sitio merece los 40 minutos de cercanías que había hasta allí. El Biergarten en cuestión es Prater, la cervecería con terraza más antigua de Berlín, de 1837. Tiene dos cervezas propias, Pils y Schwarzbier (cerveza negra), y ofrece también cocina berlinesa.

brlo02

 

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