¿Cerveza pasteurizada o no pasteurizada?

¿Pensabais que me había quedado tranquila con las explicaciones que encontré sobre la cerveza no pasteurizada? Pues no, he seguido buscando y he hecho algunas consultas para intentar ampliar algo más este tema (en la medida de lo posible).

Para empezar, recordemos que el objetivo de la pasteurización es “reducir de manera considerable los agentes patógenos, minimizando su presencia a volúmenes lo suficientemente irrelevantes como para impedir las intoxicaciones alimentarias”, tal como explica en su web La Sagra. En el caso de la cerveza, este proceso supone un “incremento de su conservación en el tiempo, prolongando su vida hasta casi el doble que la cerveza sin pasteurizar, sino también en el campo de la seguridad alimentaria, garantizando el ciento por ciento de higiene en el producto final”. Para pasteurizar la cerveza, se somete a altas temperaturas (entre 60 y 70 grados) durante un breve periodo de tiempo. De esta manera, se eliminan los “microorganismos nocivos”.

“Cuando la pasteurización se introdujo en la industria cervecera, fue revolucionario”, explica un texto publicado en The Spruce. “La refrigeración no era común y la cerveza tenía una tendencia a estropearse y la posibilidad de infecciones del envasado era muy alta”, por lo que este proceso era necesario de cara a evitar riesgos y conservar el producto. Pero “los tiempos han cambiado y la tecnología ha mejorado y algunas personas en la comunidad de la cerveza moderna niegan el proceso de pasteurización”. No quiere decir que simplemente dejen de tomar precauciones, ya que “realizan esfuerzos extra para esterilizar toda su producción y mantener los estándares sanitarios”. Además, “la refrigeración ya no es un problema en ningún punto de la producción o distribución de cerveza”.

“A diferencia de la leche y otros productos en los que la pasteurización en general se considera una práctica muy buena, pasteurizar la cerveza ya no es tan crucial como antes”. “Los lotes de cerveza pequeños que serán almacenados adecuadamente y consumidos rápidamente no tienen necesidad de este paso extra”, defiende el texto de The Spruce. No obstante, advierte a los consumidores que tengan intolerancia o alergia a la levadura para que tengan cuidado con estas cervezas.

Además, he consultado con Cervezas Arriaca, cuyo CEO, Jesús León, explica que “la cerveza cuenta en su composición con varios aliados que ejercen como garantes de un buen control sanitario y que impiden que se generen problemas alimentarios” siempre y cuando las condiciones de conservación y tratamiento sean las adecuadas. En concreto, León se refiere al alcohol y el lúpulo, que, junto con los bajos niveles de PH de la cerveza, actúan como conservantes naturales. “La conjunción de estos factores genera un entorno extremadamente hostil para que las bacterias prosperen”, señala.

En el caso de esta cervecera, desde el año pasado emplean además el filtrado tangencial en algunas de sus cervezas. Se trata de una técnica “no invasiva y que, por tanto, no afecta ni altera a la calidad del producto”, a la vez que proporciona “mayor estabilidad y mejor evolución en nuestras cervezas”.

Un comentario sobre “¿Cerveza pasteurizada o no pasteurizada?

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: