Las chicas también bebemos cerveza

Parece una estupidez tener que recordar ciertas cosas a estas alturas pero sí, las chicas también bebemos cerveza. Por lo general el consumo de bebidas alcohólicas está menos extendido entre las mujeres que entre los hombres, pero no por ello hay que dar por hecho que absolutamente ninguna mujer bebe cerveza o que, si lo hace, no tenga criterio.

¿Por qué digo esto? Pues porque últimamente me he encontrado con ciertas actitudes en cervecerías e incluso en alguna tienda que me han sorprendido para mal. No estoy hablando de ir a un bar ‘de toda la vida’ y que a la chica le pongan sin preguntar la cerveza sin alcohol o la clara o la de menor tamaño (que también pasa), se trata de dar por hecho que no tienes ni idea en cervecerías y tiendas en las que no entrarías si, efectivamente, no tuvieras ni idea.

En la cervecería a la que suelo ir habitualmente me conocen por mi nombre, saben lo que suelo pedir y nunca han cuestionado mis decisiones ni mi criterio, que podrá ser mejor o peor pero es el que tengo y al menos sé lo que estoy bebiendo y entiendo lo que pone en la carta y en las pizarras. No soy una friki (al menos en este campo) pero tengo el conocimiento suficiente como para manejarme por mí misma sin hacer el ridículo. Y si llega algo que no conozco, pregunto.

El problema viene al salir de esta ‘zona de confort’. Hace no mucho, fui a una cervecería en la que no había estado nunca, el típico local con decoración de estilo belga-alemán y mucha madera. Como de primeras no vi nada en los grifos que me llamara la atención, le pregunté al camarero si tenía una carta de cervezas de botella y, en vez de contestar, me plantó delante una Becks. Le hice llevársela (entre otras cosas, porque no la había pedido) y de propina se llevó una mirada fulminante. Por si alguien quiere saber el final de la historia, acabé pidiendo una belga de grifo (ya no recuerdo cuál) y decidí no volver allí nunca más.

Este episodio quedó olvidado hasta la semana pasada, cuando fui a una tienda de cerveza especializada que ya había pisado en otra ocasión y el dependiente que estaba ese día se desmarcó con otra actitud similar. Cogí dos botellas de cerveza ahumada de Bamberg (Aecht Schlenkerla Rauchbier Märzen) y, ya que estaba por allí, me llevé una Lindemans Framboise para otra persona.

No sé si será porque la cerveza de frambuesa le despistó, pero el dependiente me preguntó si sabía lo que me estaba llevando (creo que nadie compraría una botella con la etiqueta en alemán sin tener algo de idea de lo que podría haber dentro, y si lo hace es su problema) y si estaba segura, porque era “un poco fuerte” y a lo mejor no me iba a gustar. Además, dejó caer que también tenían cervezas de trigo que lo mismo eran una mejor opción.

No entendí nada, flipé mucho y me pregunté si hubiera hecho lo mismo con algún cliente de género masculino. Tampoco me lo pregunté durante demasiado rato, porque fui con un amigo que se llevó dos botellas de una cerveza que no conocía de nada y nadie le preguntó si estaba seguro. Creo que tratar al cliente como si fuera lerdo no es una estrategia de ventas muy buena, pero cada uno verá cómo quiere llevar su negocio.

Una cosa es aconsejar y prestar ayuda si ves que alguien llega un poco perdido o te lo pide expresamente pero este tipo de actitudes, aparte de parecerme un tanto arcaicas, no invitan precisamente a querer entrar en el mundo de la cerveza.

 

También te puede interesar: Catas de cerveza

También te puede interesar: La cerveza es el nuevo vino

6 comentarios sobre “Las chicas también bebemos cerveza

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: